No tenéis madera ni para hacer el vago

«¿Y vosotros, los que vivís en medio de una actividad incesante, frenética, compulsiva, los que andáis siempre inquietos; cómo no os habéis cansado ya de vivir? ¿No sois terreno abonado para que os exhorten a morir? Todos los que gustáis de la actividad frenética, de lo rápido, de lo nuevo y de lo raro, no os soportáis a vosotros mismos; y toda esa diligencia vuestra no es más que evasión y un ansia de olvidaros a vosotros mismos. Si tuviérais más fe en la vida, os entregaríais menos al instante. No tenéis madera para esperar; ni tan siquiera para hacer el vago.»

Friedrich Nietzsche. Así habló Zaratustra